Claves para identificar una relación tóxica disfrazada de amor

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Claves para identificar una relación tóxica disfrazada de amor

El 14 de febrero se celebró en muchos países el día de San Valentín, un día en el que muchas parejas festejan el amor. Las redes sociales se llenaron de fotos y mensajes románticos, pero ¿sabías que muchas de esas parejas en realidad están viviendo violencia psicológica, física o sexual? Como sociedad hemos invisibilizado estas situaciones, sin embargo, hoy decidimos tratar el tema de violencia en la pareja porque estamos convencidos de que saber identificarla aumenta la oportunidad de prevenir consecuencias fatales. Además, es la ocasión perfecta para presentarte algunas bases para construir relaciones armónicas y de respeto.

¡Pon tu relación a prueba!: analiza si existe violencia

En una de cada 3 parejas se sufre violencia física o sexual y un número mayor vive situaciones de violencia psicológica; los gritos, los insultos, el chantaje y el control escudado en los celos también son violencia.

¿Cómo reconocerlo?

Lo primero es identificar ciertos comportamientos iniciales que son muy sutiles, la violencia se va construyendo y reforzando, no surge de un día a otro. Algunos ejemplos son: pequeñas prohibiciones “mi amor no te vistas así, no quiero que te sientas incómoda cuando te miren”, conductas controladoras ¿quién te escribe a esta hora?, presiones para tener relaciones sexuales “no quieres porque tienes alguien más o ya no te gusto”, conductas manipuladoras antes no teníamos secretos ¿ya no me amas?”.

El ciclo de la violencia ¿conoces alguna pareja que lo viva?

  • La primera fase es la acumulación de tensión, en esta se producen roces permanentes con un aumento constante de ansiedad y hostilidad. Las agresiones buscan disminuir la autoestima y pueden ser muy sutiles: te ridiculiza, ignora tu presencia, no presta atención a lo que dices, te compara con otras personas, corrige lo que dices en público.
  • La segunda fase es el episodio agudo, la tensión se acumula y explota con agresiones violentas: te insulta, denigra, ofende, te agrede físicamente, amenaza con matarte o suicidarse. Esto crea un ambiente de miedo constante, problemas emocionales y depresión ¡es necesario buscar ayuda!
  • La tercera fase es la luna de miel, se caracteriza por el arrepentimiento por parte del agresor que a veces puede ser inmediatamente después de haber agredido; el arrepentimiento se traduce en una etapa de disculpas y promesas de que nunca más volverá a pasar.

Si tanto daño se hacen, ¡por qué no se dejan y ya!

Dejarse no es tan fácil, las parejas que se encuentran en relaciones violentas pueden pasar periodos, que pueden ser extensos, en la etapa de luna de miel, viven meses y a veces años en armonía, compartiendo gustos y metas en común, siendo felices juntos, sin embargo, en algún momento aparece el episodio de violencia aguda. Es común que la víctima piense “son más las cosas buenas, no vale la pena dejarlo/a por lo que hizo en un momento de ira”.

Estas parejas están inmersas en un círculo vicioso y generalmente la víctima tiene la firme creencia de que el agresor va a cambiar. Adicionalmente, es común que se presente depresión, disminución de la autoestima, incapacidad para tomar decisiones, temor a la soledad, dependencia afectiva o dependencia económica (por cierto, también existe la violencia económica y de otros tipos: https://colombia.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/infografia-v6.pdf)

“Mi media naranja”: amor romántico con expectativas irreales

Crecimos escuchando que para ser felices debíamos encontrar a otro que nos completara, que el amor todo lo soluciona, que si es amor verdadero no importa nada más, que solo se tiene ojos para la pareja, que los celos son necesarios y que incluso “si no te cela, no te ama”. Hemos interiorizado todos esos mitos y nos ha hecho mucho daño.

Es importante conocer los verdaderos pilares de una relación sólida. La realidad es que solos también estamos completos y entre más amor propio tengamos, mejores relaciones podemos tener. El amor debe ser una decisión y no una necesidad. En las relaciones el amor no es lo único que importa, hay factores esenciales que afectan a la pareja y de los cuales se debe hablar (por ejemplo, la economía, las metas profesionales o laborales, la familia, entre muchos otros). Por otro lado, existen diferentes tipos de relaciones más allá de la monogamia, lo importante es tener una comunicación asertiva y ser sinceros con nuestras expectativas y deseos. Por último ¡ojo con las reacciones ante los celos!, parte de una relación verdaderamente amorosa es tratar al otro con respeto y nunca asumir que el/ella es de tu propiedad.

Aspectos clave del amor de pareja

El amor de pareja llega después del enamoramiento, es cuando se valora a la otra persona con sus defectos y cualidades (nadie es perfecto), es cuando te das cuenta que las diferencias fortalecen la relación siempre que se traten con respeto, consideración, solidaridad y comunicación asertiva.

El amor en ningún momento debe ocasionarte dolores emocionales que destruyan tu autoestima o afecten tu salud. La violencia disfrazada de amor es casi invisible o hasta naturalizada por las personas; tiene formas muy sutiles que son justamente las más peligrosas, ya que es mucho más difícil detectarlas.

No te confundas: el amor implica libertad, si hay control y violencia no es amor. El amor no controla ni agrede, el amor verdadero libera.

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Si has sufrido algún tipo de violencia o te sientes en riesgo, busca orientación, acompañamiento y apoyo psicosocial: línea nacional gratuita 155 o línea de Telesalud 323 473 6101 link https://wa.link/33mwio

Bibliografía

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