Claves para identificar una relación tóxica disfrazada de amor
14 febrero, 2022
El futuro, el metaverso y la educación virtual
25 mayo, 2022
Mostrar todo

Terapia nutricional

¿Cómo convertir la alimentación en la mejor medicina?

La dieta constituye un importante factor de riesgo modificable para múltiples patologías. Su intervención ha demostrado contribuir a un mejor control de las enfermedades disminuyendo su severidad, complicaciones y prevalencia, a un bajo costo para los sistemas de salud.

¿Cuáles son los aspectos clave de una exitosa terapia nutricional?

La evaluación nutricional es un importante punto de partida, incluye el conocimiento de los patrones alimentarios del paciente y la valoración antropométrica.

La evaluación delos patrones alimentarios implica indagar sobre los conocimientos, creencias, actitudes y prácticas del paciente. La forma más sencilla y rápida es pidiéndole que describa un día de alimentación, teniendo en cuenta todos los alimentos que consume, número de comidas al día, frecuencia de consumo, porciones, dónde los consume y qué circunstancias rodean las comidas. Es importante registrar todos estos aspectos y tenerlos en cuenta en el momento de realizar las recomendaciones.

La evaluación antropométrica incluye las siguientes medidas:

  • Peso corporal: Representa los tejidos nutricionalmente lábiles como el músculo y la grasa.  Su obtención debe hacerse en condiciones similares, después de vaciar vejiga y con mínimo de ropa.
  • Estatura o talla: Refleja la interacción entre el potencial genético de crecimiento y los factores ambientales. Debe medirse en condiciones similares, retirando zapatos y adornos de la cabeza, con mirada paralela al piso e idealmente en un tallímetro de madera.
  • Índice de Masa Corporal: Es la relación del peso en kilogramos sobre el cuadrado de la talla en metros. Da una idea de la composición corporal, siendo un estimado indirecto de exceso de peso. Es el referente para el diagnóstico de obesidad (Peso bajo < 18,5 kg/m2, Peso normal 18,5 a 24,9 kg/m2, Sobrepeso 25,0 a 29,9 kg/m2, Obesidad ≥ 30 kg/m2)
  • Circunferencia de la cintura: Evalúa la obesidad central. Es importante medirla en todos los pacientes ya que ayuda a detectar tempranamente el aumento de grasa visceral como factor de riesgo cardiovascular. Para su medición se debe ubicar y marcar el borde de la cresta iliaca y el de la última costilla, luego marcar el punto medio entre estos dos sitios y allí ubicar el metro para la obtención de la circunferencia de la cintura en centímetros. Los puntos de corte que representan riesgo de obesidad abdominal son: Hombres ≥90 y Mujeres ≥80.

La clave es la educación nutricional

Después de evaluar el estado nutricional del paciente y determinar la cantidad de exceso de peso que presenta, se debe instaurar una intervención nutricional que equilibre el gasto calórico diario y sus requerimientos, permitiendo que se mantenga un aporte nutricional apropiado, con la restricción necesaria de calorías que favorezca la pérdida de peso a partir de una reducción en el tejido adiposo y aumento de la masa muscular o magra.

Existen múltiples esquemas y patrones de dietas que han demostrado llevar a una reducción de peso, sin embargo, no existe un esquema único adecuado para todos los pacientes. En general, todas las dietas que han tenido eficacia se basan en un esquema hipocalórico y normoprotéico.

Disminuir 500 kcal/día produce pérdida de una libra de peso semanal. Esta disminución calórica dependerá de la cantidad de calorías requeridas por el paciente según el sexo y la actividad física que realiza diariamente, además de su exceso de peso.

Se debe garantizar una dieta equilibrada y saludable que permita la adherencia en el tiempo, pues la reganancia posterior del peso puede ser incluso superior al peso inicial.

La elección de una distribución calórica en particular depende de las características del paciente: dietas con mayor proporción de proteínas y menos carbohidratos aportan los mismos beneficios metabólicos, pero podrían producir mayor pérdida de peso en menor tiempo. Los ácidos grasos monoinsaturados deben representar del 12 al 20% del total de las calorías diarias; los ácidos grasos saturados deben representar menos del 7% y los ácidos grasos trans deben aportar menos del 1% del total de calorías diarias. Finalmente, los ácidos grasos poliinsaturados deberán suministrar las calorías restantes para completar un valor cercano al 30% del total de calorías diarias provenientes de los lípidos.

¡Aspectos importantes!

¿Se debe recomendar el consumo de alimentos dietéticos?

Los productos “light” y los complementos nutricionales disponibles en el mercado sólo tienen el potencial de brindar beneficios cuando sustituyen (no cuando se adicionan) otros alimentos en una comida y para el caso de los azúcares, cuando se haya reemplazado hasta el 50% por un edulcorante no calórico o artificial.

¿Qué recomendaciones dar sobre el consumo de bebidas alcohólicas?

Nunca deberá recomendarse a personas que no lo consumen. A quienes sean consumidoras habituales de alcohol, se les podría permitir hasta un trago por día en mujeres y dos tragos por día en hombres (1 trago equivale a 12 oz de cerveza, 4 oz de vino, 1 ½ oz de destilados, teniendo en cuenta que 1 oz equivale a 30 ml). Se recomienda discutir con cada paciente los riesgos y beneficios de la ingesta de alcohol.

¿Todos los pacientes deben tener restricción de sal?

Se debe limitar el consumo de sal a menos de 5 g al día. La restricción de sal puede mejorar el control de la tensión arterial en pacientes con hipertensión resistente, así como prevenir el desarrollo de HTA en la población general. Se puede lograr de forma sencilla al no consumir alimentos procesados y no agregar sal a las comidas, sustituyéndola por condimentos naturales como pimienta, jengibre, ajo, cebolla, perejil, tomillo, albahaca y cilantro.

Finalmente, ¿Cuáles son las características de una alimentación ideal?

  • Ser variada: aporte de todos los grupos de alimentos en las proporciones adecuadas para cubrir las necesidades fisiológicas.
  • Ser equilibrada (cantidad) y adecuada (calidad): variedad alimentaria que garantice necesidades calóricas y nutricionales.
  • Ser saludable: implica lo anterior, sumado a las características de un estilo de vida saludable, incluyendo realización de actividad física regular.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.